Camino a los Yungas

24.04.2019

Bolivia es un país de paisajes sorprendentes y lugares que pueden dejar sin respiración a cualquier persona, incluso al viajero más exigente. Pero sin duda uno de sus lugares más llamativos y que atrae a millones de turistas, especialmente los amantes de la adrenalina, es el camino más peligroso del mundo, es decir El camino a los Yungas, conocido como el Camino de la Muerte o la venganza de los prisioneros paraguayos.

La razón es que fue construido durante la guerra del Chaco en 1930, por los prisioneros de Paraguay que fueron tomados como esclavos como consecuencia del conflicto. Asimismo, este camino une la selva amazónica con la ciudad de La Paz.

¿Cuál es el atractivo del camino a los Yungas?

Esta carretera tiene 64 kilómetros de extensión y una altura promedio de 3600 metros sobre el nivel del mar, cuenta con un solo carril, pendientes pronunciadas y curvas cerradas sin guarda riles, además el terreno es de tierra y barro y se suma un clima irregular caracterizado por lluvias y la niebla, esta combinación de elementos la hace realmente mortal.

De hecho, ha sido el escenario de un enorme número de accidentes de tránsito en el que se perdieron muchas vidas, además esta vía era muy usada para el traslado de camiones de gran tonelaje los cuales llevaban productos agrícolas hasta la ciudad de La Paz. Debido a tal peligro y el número de muertes, en el año 1995 fue bautizado como el camino más peligroso del mundo.

En la actualidad, la carretera de la muerte sigue manteniendo sus mismas características, pero ahora es usada como una ruta para los ciclistas de montaña, con mayor énfasis los más arriesgados y atrevidos, son ellos quienes apuestan por este camino para disfrutar de los descensos y por supuesto, los impresionantes paisajes del lugar, ya que en el camino hay varias cataratas, esto comenzó a popularizarse a partir de los años 90.

Para quienes aman el riesgo y desean aventurarse en este peligroso camino, existen diversos operadores turísticos quienes ofrecen paquetes para realizar excursiones al lugar, ellos brindan las bicicletas y el equipamiento necesario, así como la orientación de un guía y otros servicios claves.

El camino a los Yungas es simplemente un lugar único, pero apto solo para los más valientes y quienes no tienen miedo al peligro, de hecho aun en la actualidad se han dado accidentes en los que ciclistas han caído por sus pendientes.